Copias de seguridad para empresas: cómo protegerte de verdad ante la pérdida de datos

centralita en la nube vs tradicional

Hay una pregunta que casi ninguna empresa se hace hasta que es demasiado tarde: si el ordenador del departamento de administración se estropeara hoy, o si un ransomware cifrara el servidor esta misma noche, ¿qué pasaría exactamente mañana por la mañana?  

Para muchas pymes, la respuesta honesta es: no lo saben. Tienen la sensación de que «algo hay configurado», pero nunca lo han comprobado. 

Las copias de seguridad empresas dejaron de ser un detalle técnico hace tiempo. Son, junto con la conectividad y la seguridad perimetral, uno de los pilares sobre los que se sostiene la continuidad de cualquier negocio que dependa de sus datos para funcionar. Y prácticamente todos dependen de sus datos hoy en día.

Por qué una copia de seguridad ya no es opcional para ninguna empresa

Los números son contundentes. Según el Balance de Ciberseguridad 2025 de INCIBE, el organismo gestionó 122.223 incidentes a lo largo del año, un 26% más que en 2024, y el 60% de ellos afectó a pymes.  

Las variantes más peligrosas del año incluyeron el phishing asistido por inteligencia artificial, capaz de generar correos electrónicos gramaticalmente perfectos y personalizados con datos reales de la víctima, lo que dificulta enormemente su detección. 

El impacto económico es igualmente revelador. Según datos de Secure&IT, el coste medio de un ciberataque para una empresa pequeña oscila entre 35.000 y 80.000 euros, y detener la actividad empresarial por un ataque puede llegar a costar entre 4.000 y 7.500 euros por minuto.  

Y el dato que de verdad debería preocupar a cualquier gerente: según un estudio de Sophos, el 59% de las empresas españolas fue víctima de un ataque de ransomware en 2024, y el 40% de las afectadas admitió haber pagado un rescate para recuperar su información, sin garantía alguna de recuperarla completa. 

Backup vs disaster recovery: no son lo mismo, y confundirlos sale caro

Es habitual que estos dos términos se usen como sinónimos, pero no lo son, y la diferencia tiene consecuencias prácticas importantes. 

El backup empresas, o copia de seguridad, es una fotografía de tus datos en un momento concreto: documentos, bases de datos, correos, archivos de clientes. Si algo se borra por error, se corrompe o se pierde, el backup permite recuperar esa información hasta el último punto guardado.  

Pero el backup, por sí solo, no recupera sistemas completos: si tu servidor se incendia o tu infraestructura entera deja de funcionar, tener los archivos guardados no sirve de mucho si no tienes dónde ni cómo restaurarlos rápidamente. 

Ahí entra el disaster recovery plan, un plan mucho más amplio que no solo protege los datos sino toda la infraestructura necesaria para que el negocio siga funcionando: servidores, aplicaciones, configuraciones de red, accesos.  

Mientras que la copia de seguridad se centra en proteger los datos en un momento dado para una posible restauración futura, el disaster recovery busca reanudar toda la operativa del negocio en el menor tiempo posible tras un incidente grave. 

En la práctica, una empresa necesita ambas cosas funcionando juntas. El backup es tu plan A para recuperar información puntual.  

El disaster recovery es tu plan B cuando el problema es mucho más grave: un ciberataque que cifra todo el sistema, un incendio en el local, una inundación que destruye el hardware físico.

Qué tipos de copia de seguridad existen y cuál necesita tu empresa 

Backup completo, incremental y diferencial: la combinación que usan la mayoría de pymes 

Existen varios tipos de copia de seguridad, y la estrategia más eficiente casi siempre combina más de uno. El backup completo copia absolutamente todos los datos de golpe; es el más seguro pero también el que más tiempo y espacio de almacenamiento consume, por lo que no es práctico ejecutarlo todos los días.  

El backup incremental, en cambio, solo copia lo que ha cambiado desde la última copia, sea completa o incremental, lo que lo hace mucho más rápido y ligero para ejecutarlo a diario. 

La combinación más habitual en pymes es un backup completo semanal combinado con incrementales diarios. Para sistemas especialmente críticos, una base de datos de pedidos en producción, por ejemplo: añadir copias instantáneas (snapshots) cada hora permite recuperar la información con una pérdida máxima de apenas unos minutos en caso de incidente. 

Backup local vs backup cloud para empresas

El backup local almacena las copias en un dispositivo físico dentro de la propia empresa, normalmente un NAS (servidor de almacenamiento en red).  

Es rápido de restaurar porque los datos están físicamente cerca, pero tiene un punto débil evidente: si el desastre afecta al propio local; un incendio, una inundación, un robo, la copia desaparece junto con los datos originales. 

El backup cloud empresas resuelve precisamente ese problema, almacenando las copias en servidores externos, fuera de las instalaciones del negocio. Esto garantiza que, pase lo que pase en tu oficina, tus datos siguen a salvo en otro lugar.  

La contrapartida es que la velocidad de subida y descarga de tu conexión a internet determina directamente cuánto tarda en completarse cada copia y, lo que es más crítico, cuánto tardarías en restaurar toda la información si la necesitaras de golpe.  

Una empresa con varios terabytes de datos y una conexión de subida limitada puede encontrarse con que restaurar un backup completo desde la nube le lleva muchas más horas de las que su negocio puede permitirse estar parado. 

Por eso, la estrategia más sólida para la mayoría de empresas combina ambos enfoques: backup local para una restauración rápida del día a día, y backup cloud como respaldo seguro ante el peor escenario posible. 

RTO y RPO: los dos números que definen si tu plan de backup sirve para algo 

Estos dos conceptos suenan técnicos, pero su lógica es sencilla y cualquier gerente debería entenderlos antes de contratar cualquier solución de backup. 

El RPO (Recovery Point Objective, u objetivo de punto de recuperación) responde a una pregunta muy concreta: ¿cuántos datos puedes permitirte perder?  

Si haces copia de seguridad cada 24 horas y el problema ocurre justo antes de la siguiente copia, pierdes prácticamente un día entero de información.  

Para una tienda online que procesa pedidos constantemente, perder un día de pedidos es un problema serio. Para un despacho que actualiza pocos documentos al día, puede ser perfectamente asumible. 

El RTO (Recovery Time Objective, u objetivo de tiempo de recuperación) responde a otra pregunta distinta: ¿cuánto tiempo puede estar tu sistema caído antes de que el daño sea grave?  

Si tu sistema de facturación lleva cuatro horas inaccesible y no puedes emitir ni un solo albarán, ¿cuánto dinero estás perdiendo en ese tiempo? Ese umbral de dolor es tu RTO. 

Estos dos valores deben calcularse por sistema, no como una cifra única para toda la empresa. El servidor donde vive tu ERP probablemente necesita un RTO y un RPO mucho más exigentes que la carpeta compartida donde se guardan fotos de eventos de empresa. 

Plan de continuidad de negocio: qué debe incluir más allá de la copia de seguridad

Un plan continuidad negocio completo va más allá de simplemente tener copias de seguridad configuradas.  

Debe documentar, por escrito, quién es responsable de actuar ante cada tipo de incidente, qué pasos concretos hay que seguir para restaurar cada sistema crítico, con qué proveedores hay que contactar y en qué orden, y cómo se comunica la situación tanto al equipo interno como a los clientes si el incidente afecta al servicio que reciben. 

También debe contemplar la normativa aplicable. La directiva europea NIS2 ya es de obligado cumplimiento en España y ha endurecido los requisitos de seguridad de la información también para pymes en sectores considerados esenciales o importantes, lo que significa que un plan de continuidad documentado ya no es solo una buena práctica: en muchos casos es un requisito de cumplimiento normativo.  

Además, si tu empresa quiere contratar un ciberseguro que cubra la recuperación datos empresa en caso de incidente, la mayoría de aseguradoras exigen tener medidas de seguridad activas y documentadas; sin un plan previo, la aseguradora puede directamente denegar la cobertura cuando más la necesitas.

El error más habitual: copias de seguridad que nunca se han probado

Este es, con diferencia, el fallo más extendido y el más fácil de evitar. Muchas empresas tienen configurado un sistema de backup que, en teoría, se ejecuta todas las noches. Lo que no han comprobado nunca es si esa copia realmente se puede restaurar. 

Hay múltiples motivos por los que un backup puede estar fallando silenciosamente sin que nadie lo note: un fallo de configuración que hace que solo se copie una parte de los datos, un proceso que se detiene a mitad de camino sin generar ninguna alerta visible, una copia que se completa pero queda corrupta.  

La única forma de saber con certeza que tus copias de seguridad empresas funcionan es hacer una prueba de restauración real, de forma periódica, y verificar que los datos recuperados son completos y utilizables. 

Una empresa que descubre que su backup llevaba meses fallando solo en el momento en que necesita restaurarlo está, en la práctica, en la misma situación que si nunca hubiera tenido copia de seguridad. La diferencia es que pensaba que estaba protegida, lo cual hace el golpe todavía más duro. 

Copias de seguridad y recuperación ante desastres con Borama

En Borama entendemos las copias de seguridad empresas como una pieza más del ecosistema de infraestructura tecnológica que ya gestionamos para nuestros clientes, no como un producto aislado que se contrata por separado y se olvida.  

Configuramos tu estrategia de backup combinando copia local y backup cloud según las necesidades reales de tu negocio, definimos los RTO y RPO adecuados para cada sistema crítico, y lo más importante: verificamos periódicamente que las copias funcionan de verdad mediante pruebas de restauración reales. 

Como además somos el operador que gestiona tu fibra empresarial, nos aseguramos de que tu conexión tiene el ancho de banda necesario para que tus copias en la nube se completen a tiempo y, si llega el momento, puedas restaurar tus datos sin que la velocidad de tu conexión se convierta en un problema añadido. 

¿Sabes realmente si tus copias de seguridad actuales funcionarían si las necesitaras hoy? Te hacemos una revisión gratuita de tu situación actual y te decimos exactamente qué tienes cubierto y qué no. 

📞 Llámanos al 900 83 46 46 o escríbenos a atencionalcliente@borama.es

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